¿Por qué gritamos durante el sexo? ¿involuntario o fingido?

Hay mujeres y hombres que definitivamente no podrían tener sexo sin por los menos el mas leve gemido o gritos. Un estudio confirmó que el 86% de las mujeres gimen durante el sexo para ayudar a sus parejas a lograr el clímax y reveló que sin estos sonidos hechos por ellas, los hombres nunca eyacularían.

Las mujeres gritan durante el sexo porque el clítoris tiene tantas terminaciones nerviosas que en su combinación de sensaciones de dolor y placer, el cuerpo exclama de manera casi involuntaria lo que pasa dentro.

En los hombres es distinto. Ellos gritan demasiado debido a que su fase de placer cambia, sube y baja. Pero casi es inevitable que lo hagan durante la eyaculación en mayor o menor grado. Las mujeres pueden gritar incluso sin llegar al orgasmo.

Es un hecho que gritar o gemir produce más placer en quien los escucha. En este caso, son las mujeres las más expresivas y los hombres los más excitados de escuchar gemidos; más no gritos ni alaridos.

Son pocos los hombres que nieguen su gusto por los ruidos, siempre y cuando no salgan de la “normalidad” o sean falsos o fingidos. Escuchar que sus parejas disfrutan aumenta su virilidad, su ego y aporta grandes dosis de lujuria. Quizá es también que, por ello, muchas mujeres deciden fingir los gritos.

El cerebro femenino se desconecta por algunos segundos durante el orgasmo y si es durante esta fase cuando ocurren los gritos, ella estará más concentrada en disfrutar su placer que en pensar en fingir los gemidos. Si entonces es un orgasmo falso, no sentido, y planeado, entonces los gritos serán falsos también.

Escuchar el placer de los otros, por ejemplo, de los vecinos de al lado, es una parafilia llamada ecouterismo que consiste en excitarse escuchando a otros que ya están excitados. Se dice que el oído es también un potente estimulante y afrodisiaco.

Generalmente los gritos más fuertes o gemidos vienen durante el orgasmo, que además va acompañado de una serie de acciones: temblor del cuerpo, movimientos involuntarios, enrojecimiento de la piel, tensión de las extremidades, etcétera. Si el grito durante el orgasmo no va acompañado de alguno de estos… Entonces preocúpate: podría estar fingiendo.

¿Por qué gritar?

Gritar es sano para la salud sexual: además de liberarnos frente al otro de manera emocional, nos permite atrevernos, disfrutar, abandonarnos al placer. Los gritos producen euforia, emoción y contagian de éxtasis. El grito puede generar más placer para ambos: los sumerge en la melodía sexual.

Ayúdate de los sonidos para erotizarte a ti y a tu pareja. No quiere decir que finjas sino que lo uses como un poderoso estimulante sexual. En ocasiones no son solamente sanos los gritos sino también las palabras sexuales que puedan llegar a utilizarse.

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