Prevención de Cáncer de Mama debe abarcar cuerpo, emociones y espíritu‏


Cada día llegan más mujeres jóvenes a mis talleres de psiconeuro-inmunología (PNI) preocupadas por la posibilidad de que puedan llegar a desarrollar cáncer de mama, ya que sus madres o abuelas o alguna hermana han padecido esta enfermedad. Para ellas va dedicada esta columna, en contribución a que estamos en el mes del cáncer de mama.

Efectivamente el cáncer de mama está aumentando en el mundo, las cifras reportan que una de cada ocho mujeres padecerá esta enfermedad en los próximos 5 años. Es la primera causa de muerte de mujeres en los Estados Unidos. Su incidencia ha aumentado en los últimos 25 años, en parte por mejores diagnósticos ligados a la práctica de las mamografías y a una mayor toma de conciencia e información con respecto a esta enfermedad , lo que ha llevado a grandes campañas que favorecen el auto examen de las mamas practicados por la propias mujeres. Pero aún eliminando estos factores de la estadística todavía el aumento es significativo.

Las evidencias científicas señalan a los factores ambientales contaminantes como pesticidas, químicos y toxinas lanzadas al ambiente sin ningún tipo de medida de seguridad, en el origen de tal aumento. Investigadores en Israel demostraron la conexión entre 3 pesticidas del tipo cloruros orgánicos detectados en productos lácteos, con el incremento de 12 tipos de cáncer en 10 cepas de ratones. El gobierno de Israel se vio obligado a prohibir el uso de los mismos.

Así mismo, Estados Unidos ha logrado disminuir en un 10% los cánceres de mama entre el año 2000-2004 ligado a una reducción de la terapia de reemplazo hormonal (TRH) en las mujeres menopáusicas. Recordemos que la incidencia de cáncer de mama aumenta a partir de los 50 años.

Nuestra experiencia de 15 años realizando programas de apoyo psicosocial para personas con cáncer, de los cuales 28% del total (95 mujeres) han tenido cáncer de mama, nos han llevado a valorar otros elementos, como por ejemplo los altos niveles de estrés que manejan las mujeres, quienes han asumido diversos roles como madres, trabajadoras, esposas y en algunas ocasiones cuidadoras de los miembros ancianos de la familia, lo que las deja literalmente exhaustas y que ellas reconocen como la causa de su enfermedad.

Así mismo, el estrés psicológico y emocional que se manifiesta en las mujeres con algún familiar directo con cáncer de mama, a quienes deseo brindarles un poco de tranquilidad. Solamente un 5% de todos los cánceres de mama son debidos a causas genéticas ligadas principalmente a los genes BrCA1 y BrCA2. Sin embargo, lo que si cobra mayor importancia en el cáncer de mama son las modificaciones epigenéticas ambientales, lo cual lleva a producir cambios en el genoma, que pueden llevar a la aparición de un cáncer de mama. Entre estas podemos citar la obesidad, las TRH, mal manejo de las emociones y el mismo estrés, además de la alta toxicidad del ambiente y de los alimentos en particular.

¿Qué podemos hacer?

Hay factores externos que no podemos modificar, pero lo que si podemos cambiar es nuestra actitud frente a ellos. Eliminar el estrés psicológico que implica para una mujer el creer que porque su madre tuvo cáncer de mama, ella lo pueda padecer es una manera de contribuir a disminuir dicha posibilidad. Tomar cuidado amoroso y consciente de nuestros senos, es tomar cuidado de nuestra vida. Recordemos que los senos son la metáfora física de dar y recibir. En tiempos antiguos simbolizaban la abundancia de la naturaleza y sus cualidades nutritivas.

Invitamos a todas las mujeres a atender sus necesidades físicas (alimentación y ejercicio, auto-examen y mamografía), emocionales y espirituales como una forma de prevención. Así mismo, pueden hacer uso de la imaginación guiada para aumentar su sistema inmune factor importante en la prevención del cáncer. Así nos lo informa la psiconeuroinmunología.
Por: Marianela Castés, Química/Inmunóloga, U.C.V. /Diplomado en Instituto Pasteur, Universidad de París VII, Francia.

Marianela Castés
Química/Inmunóloga, U.C.V. (1969). “Diplóme d´Immunologie Approffondie” del Instituto Pasteur, París (1977), Francia. Doctorado de Estado en Ciencias Naturales, opción Inmunología de la Universidad de París VII, Francia, (1978). Profesor Titular (j) y fundadora de la Cátedra de Inmunología de la Escuela de Medicina José María Vargas U.C.V. (1990) Fundadora del Laboratorio de Psiconeuroinmunología de la Cátedra de Inmunología (1998), Fundadora y directora de la Asociación Civil Creando Salud (2007). Miembro de la “Research Society of PsichoNeuroInmunology, USA”. Presidente y Fundadora de la Sociedad Venezolana de Psiconeuroinmunología (2008), Miembro del Comité Ejecutivo de la Federación Latinoamericana de Psiconeuroinmunoendocrinología (2008), Miembro Asesora Invitada de la Academia Nacional de Medicina (2007). Ha publicado más de 80 trabajos en revistas de alto prestigio internacional y conferencista en más de doscientos cincuenta congresos, Mesas Redondas y otros eventos Internacionales y Nacionales. Profesora invitada de la Universidad Libre de Bruselas, Instituto Pasteur (París, Francia), Universidad de Cambridge (UK), Universidad Ricardo de Palma (Lima, Perú). Conferencista Nacional e Internacional sobre Psiconeuroinmunología y Educación para la Salud (desde 1995). Coordinadora de los programas de apoyo psicosocial para personas con enfermedades de alto riesgo (desde 1995). Ha recibido varios premios y condecoraciones: Condecoración José María Vargas, condecoración Universidad Central de Venezuela, Premio Mejor trabajo de Investigación APUCV.

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