Porque mentimos?

mentiroso

La mentira no se ciñe simplemente al hecho de decir cosas que no son verdad. También mentimos al ocultar información, o al decir algo que es verdad de manera tal que el interlocutor crea que es falso.Podemos mentir sin utilizar las palabras, a través de una sonrisa falsa o al andar o adquirir posturas que aparentan confianza en uno mismo.

Muchos piensan que toda mentira, sea de omisión o de comisión, acaba siendo dañina, tanto para el que la dice como para el que la recibe, pues corroe la fidelidad, la confianza, la intimidad entre dos personas, y por extensión debilita los cimientos de la convivencia social.
 

Vivir enredado en una maraña de mentiras puede hacer la vida miserable, porque exige mantener una personalidad que no es la propia arriesgándose a ser descubierto y con el temor de que se derrumbe toda la estructura falsa que se construyó y que en su lugar no quede nada.

Hay quien miente porque es un manipulador social y lo hace para herir, abusar de la gente y aprovecharse de los demás. Otros mienten para sentirse mejor, para halagar a los demás, para lograr algo útil o válido sin herir a nadie. En este caso, al final, el mentir puede ser hasta un arte.

¿Qué es lo que se oculta detrás de una mentira? La baja autoestima, la inseguridad, la falta de confianza en sí mismo, problemas de identidad, miedo, culpa, vergüenza, temor al castigo, deseos de manipular.

Partamos de una idea esencial: las mentiras tienen relación directa con la autoestima. Mentimos cuando nuestro ego se ve amenazado o cuando, a toda costa, queremos sacar provecho de una situación. En este contexto, no es difícil entender que la mentira es un mecanismo de defensa, un arma más para la supervivencia. Pero como en todo, hay un límite.

Aquí, una primera diferencia esencial. Están quienes en este laberinto de espejos sienten culpa, remordimiento o, al menos, incomodidad. Así como están quienes no padecen ni el más mínimo estrés en el intento. Aunque cueste creerlo, hay muchos hombres y mujeres entrenados para el engaño, sin siquiera sentir que están mintiendo. En mayor o menor escala, se convierten en fanáticos de sus capacidades mitómanas y se enorgullecen de hacer negocios o manipular al otro.

Algunas de las acciones que suelen evidenciar cuándo alguien no dice la verdad son:

– El cuerpo se inclina más hacia adelante.

– Bebe y traga más.

– Se toca más la cara.

– Evita cruzar la mirada con otros.

– Disminuye el parpadeo.

– Aumentan la cantidad de negaciones y de errores en el discurso.

– Se incrementa el tartamudeo en el habla

 

* Otra de las señales para saber si alguien miente son sus intentos para huír de la conversación, parecerá tener necesidad de ir al baño con más frecuencia de lo habitual.

* Cuando alguien miente trata de irse por las ramas y cambiar de tema, esto es clave para saber que está mintiendo, porque alguien que dice la verdad no elude la conversación, al contrario insiste en continuar hablando para demostrar la veracidad de sus palabras.

* Una persona que está mintiendo puede bostezar o simular bostezos, esto se produce debido a la tensión y alguien que está tenso es porque no dice la verdad.

* Por último digamos que existen personas que son patológicamente mentirosas, son aquellos que mienten hasta en las cosas más insignificantes, en estos casos es mejor no intentar sacarles la verdad porque taparán una mentira con otra y así continuarán indefinidamente.

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