La aceptación de la Frustración es la clave para resolverla

frustracion

La frustración se produce cuando aparece una barrera o interferencia invencible en la consecución de una meta o motivación. Podemos decir que la frustración es un sentimiento que viene generado por un malestar, que se manifiesta como un estado de vacío o de anhelo insaciado. Dicho malestar está provocado porque “quiero algo”… es una necesidad insatisfecha. Por lo tanto vivimos en un estado de frustración permanente, porque hay muchísimas necesidades que no hemos satisfecho.

Tenemos las frustraciones de origen externo, que pueden ser “físicas”, como la imposibilidad de encender el auto antes de salir del trabajo, y “sociales”, como la falta de dinero para comprar algo que creemos necesitar, o las negativas de las personas a acompañarnos.
Tenemos frustraciones de origen interno: que son la falta de adaptación emocional y la falta de tolerancia a las mismas. De este modo el logro y el fracaso, así como la dependencia e independencia, son las principales fuentes internas de frustración y de acción.

La repetición de la frustración tiende a desarrollar la distancia entre su causa y la reacción; y puede llegar el momento en que se ha perdido la noción del origen de la frustración.

La frustración produce un conflicto; que a su vez genera un desequilibrio interno. Llegado al estado de desequilibrio, se activan algunos mecanismos compensatorios para aliviar la tensión producida. Algunos de nuestros mecanismos preferidos.

Evasión. El que evade, cuando esta desequilibrado, procura dormir mucho, usa tranquilizantes, ahoga las penas en licor, trabaja en exceso para ocupar espacio y no detenerse a pensar. En caso extremo desea la muerte.
Desistir. Cuando se considera que la barrera es insuperable, otro posible mecanismo es “colgar los guantes”; “tirar la toalla”. Abandonar la búsqueda de la meta.
Meta alternativa. En este caso, ante un obstáculo que impide alcanzar lo que deseamos, buscamos otra meta. Si no me quiere María, me busco a Juana. Como estudiar medicina resulta muy difícil, me cambio a otra carrera… ¿No hay chocolate? Déme vainilla…Vivir con Juana… obtener otra carrera… o saborear vainilla… alivia el desequilibrio. Pero seguiremos frustrados… porque no es lo que originalmente deseábamos.
Agresión a la barrera. De este modo intentamos aliviar tensiones. Si tu pareja no desea compartir contigo… la hieres de palabras… hasta maltrato físico. Generalmente la conducta agresiva es un mecanismo compensatorio que utiliza una persona frustrada.
Agresión desplazada. Típica reacción de desequilibrio. Como no puedes agredir a la barrera porque es tu jefe, una autoridad, o tu mismo; entonces te desahogas agrediendo a otros. Generalmente alguien más débil. Lamentablemente esa persona más débil es tu pareja, un hijo, un amigo, un subalterno. Que no tienen culpa, responsabilidad, ni nada que ver con tu frustración.

Superar la barrera mediante una solución de compromiso. Es decir utilizar todos nuestros recursos para enfrentar y resolver creativamente la fuente, el origen de la frustración; no los síntomas. El procedimiento es sencillo:

Acepta que estas frustrado. Analiza la causa de dicha frustración. Plantea todas las posibles soluciones. Jerarquiza las posibles soluciones en orden de importancia. Elabora un inventario de todos los recursos que tienes a tu alcance. Actúa. El asunto es decidir.

Las frustraciones no son negativas. Es una condición de la naturaleza humana. El problema es como las enfrentamos. A lo largo de nuestra existencia hemos enfrentado muchas barreras que te frustran. Pero las superamos. ¿Recuerdas cuando te levantaste y venciendo la fuerza de gravedad comenzaste a caminar?
Haz un recuento de tu vida desde que naciste. Observa la inmensa cantidad de escombros de barreras superadas. Felicítate por esos logros, que son muy tuyos. Agradece igualmente a quienes te dieron la mano para apoyarte en esos logros.

Viendo desde un punto de vista constructivo, una frustración puede ser el trampolín para lograr tener un estilo de personalidad que lucha por sobreponerse a los problemas y lo hace valientemente hasta que finalmente lo logra. Nos puede enseñar que ese no era realmente el camino correcto y que finalmente debemos agradecerle a esa experiencia el haberse presentado en nuestra vida. También puede enseñarnos que en la vida hay que ocuparse de lo que verdaderamente vale la pena, como los sentimientos y las personas, por sobre las cosas materiales o los logros académicos

 

extraído y adaptado del blog de Maria Troncoso

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